
Héctor Manuel Rivera
por Manny González
manny@comoenla.com
Con el lanzamiento de la nueva producción de la Orquesta Tabaco y
Ron, es justo que le dediquemos esta página a su director, pianista
y arreglista, el afable y talentoso Héctor Manuel Rivera.
Oriundo de Río Piedras, Puerto Rico, Héctor se crió y educó en San
Juan, donde descubrió desde los 9 años su afinidad por la música –especialmente
por el piano– escuchando a Stevie Wonder y Papo Lucca, el tecladista
estrella de la legendaria Sonora Ponceña.
Como “lo que está pa' ti nadie te lo quita”, la futura profesión de
Héctor se simplificó ya que, entre los muebles de su casa, había un
piano que sólo servía de adorno, pero del que él se apropió para
comenzar su educación, la que consistía, mayormente, en escuchar
discos de salsa y copiar y practicar sus montunos.
Su primera presentación en vivo ocurrió de casualidad en su escuela
primaria, cuando en la noche de su graduación, la orquesta que la
escuela contrató para amenizar el evento llegó sin pianista.
Aprovechando la circunstancia, Héctor le ofreció su servicio hasta
que llegara el músico; desesperado, el director del grupo aceptó la
oferta y Héctor, como el otro nunca apareció, tocó con ellos toda la
noche.
Al otro día, el director de la banda lo llamó no sólo para
agradecerle lo que había hecho, sino para ofrecerle el puesto del
extraviado pianista. Jubilosamente, Rivera aceptó la propuesta, y se
convirtió en el pianista de planta del grupo Salsa Jet. Después de
esa experiencia, tocó con varias bandas hasta que, estando todavía
en la escuela secundaria, formó su propio grupo, Innovación Latina,
además de ser presidente del Combo Club, organización encargada de
proveer el entretenimiento para todos los eventos y actividades de
la escuela.
Tras graduarse de la secundaria, Héctor se matriculó en la
universidad, mientras continuaba en su tiempo libre tocando en San
Juan y sus alrededores; hasta que, en 1980, durante las vacaciones
de verano, vino a Los Angeles a visitar y ayudar a su tío Rubén
Rodríguez, que estaba estableciendo una cadena de restaurantes
mexicanos de comida rápida llamados The Green Burrito.
En ese entonces, la colonia boricua en Los Angeles celebraba el
reglamentario “Día de San Juan” en Cabrillo Beach, y para allá se
fue Héctor, descubriendo, placenteramente, que había salsa en Los
Angeles. En menos de una semana, era el pianista de planta de la
Orquesta Benny Lugo, con la que tocaba 4 o 5 noches por semana.
Considerando ideal ese trabajo, decidió extender sus vacaciones
hasta la Navidad; pero antes de que ésta llegara, el popular
director Johnny Martínez lo reclutó como pianista de su banda, y
como Johnny tocaba siete días a la semana, Héctor aceptó la oferta y
permaneció con él durante los 9 años siguientes.
En 1989, Héctor se mudó a Miami y trabajó por ocho meses con “El
Niño” Jesús Alejandro Pérez. Cuando regresó a Los Angeles, Martínez
ya tenía otro pianista, y como la música había decaído en gran
medida en la ciudad, con la ayuda de su hermana María y de su cuñado
Hank Bojorques, Héctor formó en 1991 su propia orquesta, Latin
Fusion, que a mediados de la misma década se consideraba como la más
popular de Los Angeles.
Con Latin Fusion, Héctor también grabó su primer disco y viajó
extensivamente por toda California, tocando además en Puerto Rico,
Costa Rica y Corea del Sur.
En el año 2000, Latin Fusion era la orquesta de planta del popular
local nocturno The Mayan (en el centro de Los Angeles), cuando
Nissim Baly, el presidente de Latin Music Entertainment, le propuso
a Rivera grabar un disco de temas clásicos de salsa, pero con
instrumentaciones modernas, especialmente dedicado a los bailadores,
con una orquesta que se llamara Tabaco y Ron.
Después de pensarlo, Héctor aceptó el proyecto, que sería realizado
para el sello Dímelo! Records bajo su completa supervisión,
escogiendo la música, preparando los arreglos y seleccionando a los
instrumentistas que, partiendo del cantante Martín Padilla, eran
realmente casi todos los mismos músicos que pertenecían
anteriormente a Latin Fusion.
Para Héctor, esa asociación ha resultado insuperable, porque además
de que acaba de lanzar su cuarta producción con Tabaco y Ron (que
reseñamos en la página 32 de esta edición), es el productor musical
de varias otras grabaciones para los artistas del sello Dímelo!
Hoy por hoy, Héctor Manuel se ha convertido en uno de los más
codiciados arreglistas de salsa en Los Angeles, y con su más
reciente producción, esa aceptación se extenderá al resto del mundo
salsero.
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Para contactarse con Héctor Manuel, pueden llamarlo al teléfono
(818) 623-7624 o por correo eleéctrónico a través de
collette@frontlineagency.com