
Bobby Matos
por Eric González
Bobby Matos nació en la ciudad de Nueva York, en el Bronx, para ser
más exactos, un 24 de julio de 1941. Nieto de judíos que inmigraron
de Rusia, se crió en un ambiente muy artístico con su madre –que
desde niña quiso se bailarina– , su tía menor –que era actriz y
maestra de actuación–; un tío que era escultor y sus abuelos.
“Mi familia adoraba la música y el baile”, recuerda Matos. “Mi tía
tenía un piano, y cuando chico, mientras se supone que dormía, yo
dejaba la puerta de mi dormitorio entreabierta para ver a mi mamá
practicar sus bailes”.
Sus primeros síntomas como futuro porcionista se notaron en el
apartamento de su abuela, donde Bobby andaba continuamente tocando
cazuelas y sartenes. Tiempo más tarde, tuvo el placer y el honor de
tomar clases –aunque informales– con dos de los grandes virtuosos de
la percusión afrocubana: Patato Valdés y Mongo Santamaría.
Sus primeros trabajos como músico profesional fueron a comienzos de
los años 60 en los cafés bohemios del Greenwich Village, aunque
pronto se encontró tocando todo tipo de géneros en todo tipo de
lugares: desde los antros de Harlem y los salones de Carnegie, hasta
los clubes más elegantes, dando conciertos en Central Park, ocupando
escenarios de teatros 'Off-Broadway' y, de madrugada, presentándose
en los clubes nocturnos del barrio neoyorquino.
Inspirado y animado por Willie Bobo y Tito Puente para que se
convirtiera en timbalero, a fines de la misma década se matriculó en
la New School y la Manhattan School of Music para estudiar
composición y arreglo. En ese tiempo, grabó My Latin Soul para
Philips Records. Eventualmente, esa grabación se convirtió en un
obra clásica de culto que influenció a muchos grupos ácidos del jazz
de los años 70 y 80 en ambos lados del Océano Atlántico.
Después de acompañar y de grabar con artistas del nivel de Ben
Vereen, Bette Midler, Fred Neil, Jim Croce, Ray Rivera, Joe Loco,
Miriam Makeeba y muchos otros más, Bobby decidió mudarse a Los
Angeles en los 80s, y comenzó a experimentar con una banda de jazz
afrocubano donde pudiera mezclar o fusionar elementos musicales de
colosos del género como Miles Davis, John Coltrane, Tito Puente,
Mongo Santamaría, Wayne Shorter y Eddie Palmieri.
En los 80s y 90s, Matos grabó varios discos para los sellos Ubiquity
Records –Heritage Ensemble y Collage, que son mayormente temas de
Latin Jazz– y más tarde para el sello Cubop –Chango's Dance,
Footprints, Sessions y Live in MOCA– . Vale mencionar que varias de
estas grabaciones fueron aclamadas por la prensa especializada. Al
mismo tiempo, para no dormirse en sus laureles, trabajó como
productor en los compactos de Ray Armando, Pucho and the Latin Soul
Brothers, Dave Pike, John Santos y Jack Costanzo.
En el 2004 lanzó otro elogiado disco, Made By Hand, grabación en
vivo compuesta por varios de sus títulos anteriores; y ahora, un año
después, el transplantado angelino se luce nuevamente en su más
reciente lanzamiento, Acknowledgement, para el sello Life Force Jazz
Records.
Este suculento disco se compone de 12 temas, 9 originales y 3
arreglos afro-latinos de composiciones del finado saxofonista John
Coltrane. Con el acompañamiento de un nuevo grupo de músicos –Theo
Saunders (piano); John B. Williams (bajo); Robertito Meléndez
(congas); Frank Fontaine (flauta y saxo tenor); Dan Weinstein (trombón
y violín) y su hijo Jud Matos (percusión)–, Bobby logra que el
mambo, el bembé y el jazz latino se fusionen perfectamente en
compases llenos de energía y de imaginación.
Para comunicarse con Bobby Matos, pueden hacerlo al teléfono (917)
913-2631 o por correo electrónico a
bobbymatos@hotmail.com