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ENTREVISTA

ALICE BRAGA
La nueva bomba del Brasil
Por Sergio Burstein
sergio@comoenla.com
Brasil no exporta únicamente buen fútbol, sino
también belleza y talento artístico. Digna heredera de una
encantadora tradición –ya que es sobrina de la famosa Sonia Braga–,
Alice Braga (23) es la nueva revelación femenina del cine
sudamericano, y se dispone a seducir ahora a la platea
estadounidense con Cidade Baixa (Lower City), una fascinante
triángulo amoroso de la pantalla grande cuyo estreno local coincide
con la aparición de nuestra edición de julio.
En la citada película, Alice interpreta a Karinna, una hermosa
prostituta que se encuentra entre dos hombres (a veces de manera
literal), los pescadores Deco (interpretado por Lázaro Ramos) y
Naldinho (Wagner Moura), cuya amistad aparentemente eterna se ve en
peligro ante los apabullantes encantos de la tentadora muchacha.
Alice –con quien tuvimos el gusto de conversar en español– no
esconde nada en Cidade Baixa; pero es evidente que sus virtudes como
actriz la llevarán encargarse de papeles en los que no tendrá que
mostrar tanta piel –aunque no nos quejemos para nada de ello–.
Eres una figura nueva en el cine, pero antes de esta película
habías participado con un rol pequeño en la exitosa Cidade de Deus
[City of God], ¿verdad?
Ya estudiaba actuación antes de hacer Cidade de Deus; había hecho
incluso un poco de teatro, y después de participar en ese filme me
fui a Nueva York para seguir un curso de tres meses. Llevo esto en
la sangre, porque además de mi tía, una buena parte de mi familia
está metida en el mundo del espectáculo. Mi madre es actriz; ha
participado en muchas obras de teatro y en comerciales, y eso me
hizo crecer de algún modo dentro de los sets. Mi papá es periodista
y director de televisión, y mi hermana trabaja en documentales.
¿Supiste entonces desde chica que ibas a ser actriz?
Lo que sabía es que quería trabajar en el cine, porque me encantaba
la energía del set; pero no necesariamente en esta área. La
actuación llegó a mí naturalmente, cuando empecé a crecer y a hacer
teatro en la escuela. Eso sí, jamás pensé en ser abogada, médico o
algo por el estilo.
¿Es un reto para tí ser la sobrina de Sonia?
Más que un reto, es una gran influencia, porque te demuestra que si
trabajas mucho puedes llegar hasta donde ella llegó. Me interesa
hacer muy bien lo mío, emocionar al público e interpretar personajes
que sean verosímiles, que envuelvan completamente a los espectadores.
Quiero ser feliz con mi profesión.
Lo interesante de Cidade Baixa es que los personajes de la película,
a pesar de estar metidos en una especie de submundo, no son en
esencia malos, sino que reaccionan ante su difícil entorno.
Son seres humanos como cualquier otro, que sobreviven como pueden.
Tienen que recurrir a veces a la malicia para seguir adelante; en
realidad, no son ni malos ni buenos.
Tu papel en Cidade de Deus fue breve, pero acá es muy extenso;
¿fue complicado para ti trabajar en esta película, tomando en cuenta
no sólo las fuertes escenas de sexo, sino la complejidad psicológica
de tu personaje, que se encuentra entre el deseo y el amor de estos
dos hombres?
Cuando me llamaron, ya sabía que iba a ser un desafío muy grande,
pero lo acepté porque estaba segura de que iba a aprender mucho como
actriz y como persona. Todos me ayudaron durante la filmación; fue
como si agarraran mi mano y me guiaran por ese difícil camino. Los
dos actores que interpretaron a los pescadores tenían mucha más
experiencia que yo, tanto en el teatro como en el cine.
Tú eres una chica educada de la gran ciudad de Sao Paulo y
Karinna es una mujer pobre que se prostituye en un pueblo alejado; ¿cómo
te acercaste a la construcción del personaje?
Hicimos una preparación muy fuerte con Maria Fatima Toledo, la
entrenadora de actuación de la película, quien trabajó mucho para
que no cayéramos en estereotipos ni mostráramos sentimientos
demasiado obvios que llevaran a pensar que queríamos juzgar a los
personajes. Tratamos de que todo fuera muy auténtico. Después de
esos ejercicios, empecé a entender a Karinna, su forma de vida y de
actuar, sin tener que observar a personas del mundo real que fueran
como ella.
¿Fue muy difícil hacer las escenas de sexo, que son sumamente
explícitas?
Creo que en realidad lo más difícil e intenso fue justificar la
pasión incondicional que ella tiene por los dos; cuando le entregas
tanto a un personaje, acabas sufriendo con él. Claro que las escenas
de desnudez también resultaron complicadas; aunque se trabajaron
mucho para que parecieran reales y naturales, se tuvieron que
repetir varias veces desde distintos ángulos con el fin de mostrar
situaciones y emociones distintas.
Esta es la primera película de ficción dirigida por Sérgio
Machado; ¿cómo lo sentiste en el puesto de director?
El ya tenía mucha experiencia, incluso con actores, porque fue
asistente de dirección en varias películas de Walter Salles [NR: uno
de los cineastas más famosos del Brasil]. Además, él mismo escribió
el guión de Cidade Baixa, y tenía muy en claro todo lo que quería.
¿Te preocupó el hecho de que hacer este papel pudiera marcarte
como una actriz dispuesta a interpretar personajes que se quiten la
ropa?
No, porque fue un personaje muy específico, muy propio de esta
historia. No va a ser algo que voy a tener que hacer por el resto de
mi carrera, obviamente; lo veo como algo muy único, un personaje
particular que no se puede comparar con otros.
¿Te has encontrado alguna vez en tu vida entre dos hombres,
como Karinna? No me refiero necesariamente al sentido literal, sino
a compartir sentimientos de amor con dos personas a la vez.
No; no me he encontrado nunca en esa situación. Claro que a veces,
cuando estás sola, tienes dudas entre estar con uno u otro; pero no
he estado con dos al mismo tiempo ni me he enamorado de dos a la vez.
Debe ser algo muy difícil.
Siendo que Walter Salles fue productor de esta película y
también de Cidade de Deus, ¿tuvo él algo que ver en tu elección para
el papel de Karinna?
Sí; Walter le habló de mí a Sérgio, y como Sérgio andaba también
buscando a otras ‘chavas’ [sic], mi nombre apareció, porque yo
andaba metida en el medio.
Después de Cidade Baixa actuaste en una película llamada Sólo
Dios sabe, que se filmó en México. ¿Sabes si se va a estrenar en
Estados Unidos?
Me parece que todavía se está buscando un distribuidor por aquí. El
estreno en México va a ser en setiembre. Para mí fue muy bonito
participar en ella; espero que le vaya bien y que le abra más
puertas al cine latinoamericano, porque es una coproducción entre
Brasil y México.
¿Aprendiste a hablar español durante ese rodaje?
Lo aprendí hace un par de años, sola; nunca fui a clases. Filmar en
México me permitió mejorarlo, porque estuve muy en contacto con el
crew y la gente que me rodeaba.
Parece incluso que el famoso “sueño hollywoodense” ya se está
haciendo realidad para ti, porque tu siguiente proyecto fue Journey
to the End of the Night, un filme estadounidense que se estrenará
acá en octubre.
La película se filmó a fines del año pasado en Brasil, y mi
personaje habla en inglés. Fue divertido hacer una película “gringa”
en Sao Paulo, que es la ciudad en la que vivo. Vamos a ver cómo nos
va.
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