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ENTREVISTA

Monty Fisher
Recuerdos
de otro mundo
Por
Sergio Burstein
Monty Fisher no había mostrado mayor interés en desarrollar una
carrera dentro de la industria fílmica hasta el momento en que fue
detenido en Perú bajo acusaciones que asegura fueron totalmente
falsas, para ser luego encerrado en el peor centro carcelario del
que se tenga memoria en la citada nación sudamericana.
Pese a lo terrible de la experiencia, el entonces profesor de
idiomas sintió que sus desventuras merecían ser contadas a través de
un guión cinematográfico; y aunque tuvieron que pasar muchos años
para que la historia se terminara de escribir completamente y se
transfomara en un proyecto que se empezará a filmar el próximo año,
este mismo impulso llevó a Fisher a interesarse en las artes
dramáticas, iniciando de este modo una formación académica que lo
fue acercando poco a poco a su objetivo.
“Participé como actor en cerca de veinte montajes teatrales
producidos por colegios comunitarios en California, desempeñando
papeles en obras de todo tipo: griego, moderno, absurdo y hasta
piezas de Shakespeare”, comenta el productor, escritor y actor en
las oficinas de Fiesta Studios, la conocida compañía promotora de
espectáculos que va a trabajar con él en sus siguientes esfuerzos
para la pantalla grande. “Escribí además dos montajes que presenté
ante el público; uno de ellos, que se titula Workshop, es una
comedia negra que trata sobre una clase de escritores en la que el
profesor no puede hacer nada debido a la torpeza de sus alumnos,
hasta que aparece un asesino misterioso que elimina a la única del
grupo que escribe bien”.
Apenas consiguió una cámara de video, Fisher decidió unirse con el
director Zachary Hahn para filmar uno de sus guiones, Motel Z
(2003), que terminó convertido en un cortometraje con influencias de
la célebre teleserie Twilight Zone, tomando como base un relato en
el que una pareja comete el involuntario error de alojarse en una
guarida de fantasmas.
Pero la etapa más importante de su trayectoria fílmica está aún por
empezar, ya que además de que viajará a Perú en el 2006 para
concretar la realización del ya citado trabajo autobiográfico –que
llevará como título Lima Chronicles–, Monty se encuentra a punto de
iniciar las audiciones de Delusions Of Grandeur, otro largometraje
cargado de tintes trágicos, cuyo rodaje se llevará a cabo en Los
Angeles, teniendo como punto de partida un complejo guión escrito
por su sobrina, Cortney Bucks, de 26 aos, que el mismo Fisher está
reescribiendo con Jon Mercedes III, el conocido presidente de Fiesta
Studios –quien ha producido varias películas de David A. Prior, uno
de los más polémicos (y acelebrados) autores de la serie B
contemporánea–.
No cabe duda de que el “proyecto peruano” es algo que le interesa
particularmente a Fisher, sobre todo porque fue él mismo quien creó
su guión. “En 1979, yo atravesaba en Lima el momento más feliz de mi
vida: estaba enamorado, tenía un buen trabajo y me dedicaba a correr
tabla y a pasarla en buenas fiestas”, recuerda. “Era muy joven y muy
inocente, hasta que la denuncia injusta del director de un centro de
idiomas –que quería hacerme daño porque intenté formar un sindicato
para que los maestros tuvieran mejores sueldos– hizo que me
encerraran en El Sexto, un lugar francamente tenebroso. Me metieron
en el pabellón de los presos comunistas, y aunque [el grupo
subversivo] Sendero Luminoso aún no había empezado sus actividades
armadas, todas las semillas ya estaban plantadas. Pero era una época
de dictadura militar, y lo más llamativo es que habían muchas
personas que estaban allí por razones misteriosas e inexplicables”.
La primera película que Fisher vio tras librarse de la ingrata
aventura fue Midnight Express (Expreso de medianoche, 1978), del
director Alan Parker, en la que un joven estadounidense es detenido
en Turquía por posesión de hachís y encerrado en una cárcel infame;
hasta ahora, la dramática cinta –cuyo inspirado guión fue escrito
por el talentoso cineasta Oliver Stone (Born on the Fourth of July,
The Doors, Natural Born Killers)– sigue siendo una de sus
inspiraciones principales. “También siento que dejó una fuerte
huella en mí Kiss Of The Spider Woman [El beso de la mujer araña
(1985), de Héctor Babenco], un filme que, además de narrar una
historia de amor entre dos presos [interpretados por Raúl Juliá y
William Hurt], se refiere a la posibilidad de sobrevivir a una
situación así mediante el arte de la imaginación. Es algo que está
también presente de algún modo en la lucha entablada por el
personaje interpretado por Jack Nicholson en One Flew Over the
Cuckoo’s Ness [Atrapados sin salida (1975), de Milos Forman].”
Lima Chronicles –que se filmará aparentemente con el aporte de
varios actores y realizadores peruanos, aunque aún no tiene un
director definitivo– no mostrará una visión amable del país
latinoamericano, pero Fisher se apresura en señalar que la cinta
destacará también los aspectos positivos de Perú que el productor
experimentó en carne propia. “Como ya dije, nunca la pasé mejor en
mi vida que en los años previos a que me detuvieran”, aclara. “Allá
hay cosas increíbles, como la comida, la diversión y la enorme
hospitalidad que existe sobre todo en los pueblos, donde la gente
humilde te recibe en su casa con las puertas abiertas. No hubiera
vivido en ese país durante cuatro años –y no regresaría tampoco a
cada rato de visita como lo hago– si no fuera así. Sin embargo,
sería absurdo que alguien quisiera ignorar la maldad y el nivel de
corrupción que se encuentran en varios niveles”.
El nativo de California asegura que sus compatriotas no están
preparados para las situaciones que les deparan países donde la
falta de control genera un gran estado de inseguridad. “No sabemos
cómo sobrevivir a un lugar así, donde la muerte y la tortura es tan
cotidiana, tan normal”, rememora. “La policía te puede matar y a
nadie le importa; los que tienen dinero y poder pueden hacer lo que
quieren. Pero, en realidad, esta película hablará del modo en el que
una persona se ve obligada a madurar cuando recibe los golpes de la
vida; y también hablará de cómo el amor verdadero es capaz de
producir los más grandes sacrificios”.
Por su parte, Delusions of Grandeur, el largometraje que Fisher
planea culminar antes de la Navidad, contará también con cierta
presencia latina, a pesar de que la plaza de dirección tampoco está
cubierta. El guión presenta cuatro historias paralelas, llenas todas
de una fuerte carga dramática, y una de ellas tiene como
protagonista a una mujer argentina que, presionada por las añoranzas
de un buen pasado en el que se desempeñaba como bailarina, pone en
riesgo su estabilidad familiar. “En esta parte van a haber escenas
de salsa, y es por eso que hemos contratado los servicios de La
Palabra [un reconocido pianista y compositor cubano radicado en Los
Angeles], quien además de crear muy buenas canciones tropicales sabe
interpretar toda clase de géneros, por lo que escribirá además todo
el fondo musical de la película, como lo hará también en Lima
Chronicles”.
Y para dejar en claro que estas inmersiones tan profundas en la
realidad cotidiana de dos países tan distintos como Perú y Estados
Unidos no lo han llevado a olvidar su vieja admiración por el cine
fantástico –demostrada ya en el cortometraje Motel Z–, Fisher señala
que el proyecto que sucederá a estos dos filmes será In Storage, una
cinta de horror cuya dirección recaerá en las manos del joven Brad
Cruz, quien en palabras del productor es “una verdadera promesa que
demostrará su talento cuando se estrene la película”.
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