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NUESTRO AMBIENTE
Por José Flamand
Lo bueno….
La presentación del grupo Orishas, que después de haber estado
ausente del Sur de California por más de cinco años, comenzó su
viaje a California el 2 de noviembre en el popular JC Fandango del
condado de Orange, donde complació a todos los presentes con su
reconocido hip-hop cubano. Lo grato en la presentación de este trío
radicado en Europa, posible razón por la que lo dejaron entrar en el
país es que, si suena sabroso en sus discos, en la tarima es mejor,
ya que interpreta sus temas del mismo modo que en las grabaciones,
pero inyectándoles una gran potencia y proyección.
Otra agradable visita fue la del Gran Combo de Puerto Rico, el
venerable grupo salsero de la Isla del Encanto que, en su carrera de
más de 40 años, sigue por la maceta. Presentándose en el Quiet
Canyon de Montebello, el conjunto interpretó sus más reconocidos
temas, poniendo a gozar a las más de mil personas presentes.
Otro gran éxito fue el del AFI FEST 2005, el festival organizado por
el American Film Institute. Durante 10 días, el evento de difusión
cinematográfica más largo de Los Angeles presentó 127 largometrajes
producidos en 44 países diferentes, usando las instalaciones de las
modernas y confortables salas ArcLight, en Hollywood,
Celebrando su aniversario número 34, la organización escogió al
actor Johnny Depp para dedicarle una retrospectiva fílmica breve
pero jugosa, y presentó incluso un animado conversatorio entre el
reconocido intérprete y un popular crítico de cine. Aparte, el
festival presentó excelentes películas latinas como The Lost City,
dirigida por Andy Garcia; A Dios Momo, del uruguayo Leonardo Ricagni;
las cintas argentinas El método Gronholm, de Marcelo Piñeyro;
Tatuado, de Eduardo Raspo y Géminis, de Albertina Carri; la
producción chileno-alemana En la cama, de Matías Bize; la colombiana
Rosario Tijeras, de Emilio Maille; la cubana La Fabri-k , de
Lisandro Perez-Rey; y las españolas Al otro lado, de Gustavo Loza, y
Reinas, de Manuel Gomez Pereira, donde cinco tercas mujeres (Marisa
Paredes, Verónica Forque, Carmen Maura, Mercedes Sampietro y Betiana
Blum) preparan lo que será la primera boda gay en España.
Lo regular…
La presentación de Gloria Trevi en el Teatro Kodak de Hollywood, en
la que se valió de una aparatosa producción para presentarle a su
querida “raza” algunos temas de su más reciente producción, Como
nace el universo lanzada en 2004, así como éxitos de sus grabaciones
anteriores. Aunque la niña del 'pelo suelto' sigue disfrutando de
cierto carisma y contando con fieles seguidores, su griterío en
tarima, cante lo que cante, después de cierto tiempo se convierte en
algo alucinante. Por ello, a diferencia de Orishas y de El Gran
Combo, a quienes ver en persona es un verdadero gusto, en el caso de
Gloria uno sale mejor comprando uno de sus viejos discos (porque se
pueden apagar en cualquier momento), mientras se observa la fabulosa
figura que ostentaba cuando revolucionó a México con su calendario.
Otro evento que no llegó a lo esperado fue la famosa alfombra ¿verde?
de Univisión durante los premios Grammy. En su afán por copiar las
presentaciones anglosajonas de semejantes eventos, no se dieron
cuenta de que para que estas difusiones sean un éxito, los
anfitriones tienen que tener, aparte de su propia personalidad, el
talento suficiente para que, en menos de 30 segundos, le puedan
sacar el jugo al entrevistado.
En el caso de todos los que contrataron para ese programa, su afán
no era entretener al público, sino honrarse entre ellos mismos y
besarse continuamente el trasero, especialmente si eran artistas de
Univisión. Si no, ¿qué motivo tenía mostrar continuamente a Ana
María Canseco, si la presentadora, por muy bella que es o bien
vestida que estaba, ni canta, ni baila, ni compone?
Lo peor…
La noche anterior a los Grammy, como de costumbre, la Academia
escogió a su “Persona del año” y, en su sexta presentación, el
adulado cantante mexicano José José se unió a la lista de los
previamente seleccionados: Emilio Estefan, Julio Iglesias, Vicente
Fernández, Gilberto Gil y Carlos Santana.
Como siempre, el evento se celebró con mucho bombo y platillo en el
hotel Regent Beverly Wilshire, en Beverly Hills, California, y para
rendirle tributo al homenajeado, los organizadores del evento
decidieron reunir a un grupo de populares artistas para que cantaran
las canciones que José José hiciera famosas, algo que, con un poco
de ensayo, no debería ser complicado para un cantante que sea
suficientemente profesional, como lo probaron Lena y Yahir, quienes
le pusieron voz y sentimiento al tema Me vas a echar de menos; el
colombiano Estéfano, con una inspirada interpretación de Amar y
querer que hizo que el mismísimo “Príncipe” se parara para aplaudir;
o Gilberto Santa Rosa, el salsero boricua, cuya rendición de
Amnesia, a ritmo de bolero (al estilo de Tito Rodríguez) fue
superlativa.
Ahora bien, si esos cuatro –más muchos otros– pudieron entregar
excelentes rendiciones a través del evento, ¿cuáles fueron las
excusas de Anaís Martínez y Olga Tañón cuando se olvidaron de las
letras de las canciones que iban a cantar?
La razón de la dominicana Anaís fue su falta de experiencia. Cuando
le falló la entrada de Si me dejas ahora, paró prontamente en seco,
pidió perdón y comenzó de nuevo, aunque con la voz y el cuerpo que
la joven tiene, no creo que a los hombres en la audiencia les
importara mucho si se sabía la letra o no.
Por su parte, a Olga Tañón también le falló al comienzo de uno de
los temas más reconocidos del cantante, La nave del olvido. ¿Su
pretexto? Ninguno, ya que ella no garantizaba nada porque padecía de
dislexia, comentario que prontamente me recordó uno de sus populares
merengues: “Mentiroso(a)”.
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