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AMBIENTE

Por Eduardo Menéndez
El VII
Congreso de la Salsa…
La séptima edición del prestigioso Congreso de la Salsa de la Costa
Oeste concluyó en Los Angeles el pasado 29 de mayo, y según las
cifras ofrecidas por la compañía que produjo el evento, Albert
Torres Productions, en el evento se presentaron 2,700 bailadores,
parte de 161 grupos, que representaron a 40 países. El resultado fue
el más concurrido y competitivo en su historia.
Otro gran éxito fueron los talleres de música, con maestros de la
talla de Oscar Hernández, Manny Oquendo, Alfredo de la Fe, Andy
González, Jimmy Bosch, John Walsh, Bobby Allende, Ray de la Paz,
Willie Torres, “Chino” Núñez, Frankie Vázquez y Mitch Forman, entre
otros.
Aparte de las cátedras musicales presentadas anteriormente y del
concurso de baile –el más portentoso y coreografiado evento en la
historia de estos eventos–, más de 15,000 personas asistieron a las
presentaciones de famosas orquestas y artistas invitados en los
últimos 4 días del programa.
En un hecho inaudito, Albert Torres presentó ocho orquestas de nivel
internacional, además de un grupo de artistas invitados que
indudablemente hicieron historia. Comenzando el jueves con la
legendaria agrupación de Manny Oquendo y Libre –orquesta fundada en
1974–, el espectáculo continuó con “El Rey del Afinque”, Willy
Rosario y su orquesta, que viajó de Puerto Tico para una sola
presentación. Con Rosario también se presentó Tony Vega, quien
interpretó sus más populares temas.
El viernes le tocó el turno a Diego Galé y King Bongó, y como de
costumbre, el irreprimible colombiano puso a todos a gozar. El
cierre estuvo a cargo de Bobby Valentín, quien –con Frankie Vásquez
como vocalista invitado– ofreció uno de los mejores conciertos del
Congreso.
El sábado le tocó ocupar la tarima a José Alberto “El Canario”,
quien demostró que todavía mucho le queda. Luego lo siguió Spanish
Harlem Orchestra, que es indiscutiblemente una de las mejores bandas
en la actualidad. Como artista invitado se presentó Domingo Quiñones,
quien entonó algunos números de Héctor Lavoe –a quien caracterizó
recordando el musical–, pero que recibió su más nutrido aplauso
cuando confesó que se había rehabilitado de su adicción a las drogas
en Cuba.
El último día, el evento comenzó con la orquesta del popular
trombonista Jimmy Bosch, todavía caliente después del lanzamiento de
su nueva producción, El avión de la salsa, culminando con la
presentación de Oscar D’León, la crema y nata del género e,
indiscutiblemente, el salsero más comercial y popular en los últimos
años.
Después del rotundo éxito del séptimo congreso, Albert Torres, sus
patrocinadores y colaboradores ya están trabajando en la octava
edición y, conociendo a Torres – para quien su siguiente evento
tiene que ser mejor (y más grande) que el anterior–, sabremos pronto
de la calidad y la cantidad, tanto de los bailarines como de las
orquestas de fama internacional que participarán.
Las estrellas de Winnie…
Como creo que ya todos saben, el pasado 9 de junio, el productor
musical cubano Emilio Estefan recibió una estrella en el Paseo de la
Fama de Hollywood, la misma que fue ubicada junto a la de su esposa,
la cantante Gloria Estefan.
Años atrás, Emilio y Gloria fueron miembros fundadores del grupo
Miami Sound Machine, y cuando ella comenzó su carrera como solista,
él se le unió. A través de los años, Emilio ha ganado 14 premios
Grammy, y le ha producido álbumes a Ricky Martin, Marc Anthony,
Alejandro Fernández, Jennifer López, Shakira y Víctor Manuelle.
Con esa estrella, Estefan no sólo inmortalizó su legado en la música
latina, sino que también se convirtió en el más reciente miembro del
“Club de Winnie”, una colección de luminarias cubanas que han
recibido estrellas en el famoso bulevar de Hollywood.
Winnie Sánchez es una abuela de 62 años que comenzó su solitaria
campaña de orgullo cubano en los 80, cuando era reportera de TV y
Novelas, y que a través de los años entrevistó a muchas celebridades
como Celia Cruz, los Estefan y Cristina Saralegui –para la que
trabajó como productora–, desarrollando una gran amistad con ellas.
Todo comenzó cuando a Winnie –que habla muy poco inglés– se le
ocurrió que Celia debía tener su propia estrella en la famosa
avenida, y con sus amigos de la prensa, empezó una campaña por
escrito para lograrlo. Pero cuando las cartas de los admiradores de
la diva cubana comenzaron a inundar las oficinas de la Cámara, nada
les gustó, porque todo lo que ellos necesitan es una solicitud y una
biografía que indique los logros profesionales de la persona y, si
la aceptan, una cuota de $15,000, suma que cubre la fabricación de
la estrella, la ceremonia de presentación, la alfombra roja y el
mantenimiento. Celia recibió su estrella a fines de 1987. La próxima
fue Gloria, en 1993; Andy García siguió en 1995, y Saralegui en
1999.
Para conseguirlas, Winnie ha tenido que ser persistente, puesto que
la rama de la Cámara de Comercio de Hollywood que se encarga del
proceso, sólo selecciona unas 20 celebridades por año para que
reciban una estrella en la acera. En el caso de Emilio, él estuvo
bajo consideración por más de tres años. Por cierto, Sánchez ha sido
la fuerza detrás de todos los cubanos en el bulevar de las estrellas
con la excepción del músico, comediante y productor Desi Arnaz, el
director de orquesta Xavier Cugat y el actor César Romero.
María Conchita Alonso tiene la llave…
María Conchita Alonso, cubana de nacimiento pero criada en
Venezuela, primero fue reina de belleza –lo que le abrió muchas
puertas–, y luego ha tenido una carrera tan variada como su
educación. Ella estudió en Suiza, Francia y Estados Unidos. La
popular cantante y actriz, después de cierto tiempo inactiva,
regresa con nueva fuerza, un nuevo álbum, nuevos proyectos y mucho
cine.
Su nuevo disco, titulado Soy, es un compendio de sus temas más
populares y está siendo producido en Puerto Vallarta, México por
medio de su propia compañía, Ambar Entertainment, con la que ella no
sólo piensa producir sus propios discos, sino también los de otros
artistas.
Además, María Conchita está concentrada en la filmación de una
película independiente titulada Inglés como segundo idioma, con Kuno
Becker y Danielle Camastra; está terminando Material Girls, con
Hilary y Hayley Duff, y pronto comenzará a rodar Clifford
Un-authorized, luego de haber participado con Wilmer Valderrama y
Angie Cepeda en El muerto.
Como si eso fuera poco, la actriz, cantante y productora ha unido
fuerza y recursos con el diseñador hondureño Merlín Castell para
mercadear y distribuir su nueva línea de ropa femenina, que
aptamente ha sido nombrada como el disco, Soy.
Ah, ¿y qué de la llave? Pues que la ciudad de Las Vegas le entregó
las suyas a María Conchita Alonso. Eso la hace la primera latina que
recibe ese honor de parte de la ciudad del pecado. |