...Su revista de música tropical...  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ARPIA

 

 

¡Pues aquí estamos! Escribiendo y comentando de nuevo para una revista en Los Angeles, California, sobre los temas más ácidos de la farándula, aunque esta vez, según me han advertido, tendré que dedicarme más a datos y notas de celebridades que tengan "sabor caribeño", sudamericano o español. ¡Imagínense! No poder criticar a divas del desnivel de Thalía o su competencia, la flacucha y desprovista de voz Paulina Rubio. Pero no importa, pues mientras me queden los magnates de Miami, los genios de las casas disqueras, los famosos cantantes de un solo tema y los lerdos gobernantes que nos rodean, me quedará material para escribir, por lo menos, un par de insignificantes tomos.

 

Adonde va la gente, va Vicente…

Empecemos con el revolú que causó el presidente de México, don Vicente Fox Quesada, quien, en busca de divisas (las mismas que su gobierno no ha podido forjar), espera regar mexicanos por el mundo entero para que, con el dinero que esos expatriados le manden a sus familias, se mantenga un gobierno donde el crimen es, en muchos casos, la única forma de sustento de ese mismo pueblo que votó por él.

Según el reporte, en Puerto Vallarta, Jalisco, el citado presidente habló de los mexicanos llenos de dignidad, de voluntad y de capacidad de trabajo; de los mexicanos en Estados Unidos, quienes "están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer allá". Luego, definió como "triste", "muy negativa", como "caminar hacia atrás" y una "verdadera regresión" a la reciente aprobación de leyes para prohibir a indocumentados la obtención de licencias de manejo, así como la extensión del muro fronterizo. Su soberanía es respetable, así como su libre decisión "de tomar soluciones como ésa"', pero "francamente", éste no es el camino que se debe construir entre amigos y socios, aseguró.

Inmediatamente, el gobierno estadounidense calificó sus comentarios de "muy insensibles e inapropiados" con respecto al trabajo que hacen los mexicanos y que ni siquiera los negros quieren hacer. Para no quedarse fuera de la película, entraron en foco los "reverendos" Jesse Jackson y Al Sharpton, quienes después de comunicarse con Fox, explicaron que "el presidente lamentó que por sus declaraciones los miembros de la comunidad afro-americana en Estados Unidos se hubieran sentido agraviados".

Jackson, al que en inglés no se le entiende ni la mitad de lo que dice, pero a quien Fox parece haber entendido perfectamente, dijo que él (Jesse) estaba seguro de que el presidente no tenía intenciones racistas, y sugirió que ambos se reuniesen para discutir estrategias entre los negros y los grupos de inmigrantes en Estados Unidos. O sea que ya se buscó un viaje de oquis pagado, posiblemente, con los ingresos generados por los mismos inmigrantes a los cuales Fox le ha hecho, con sus comentarios, la vida a cuadritos.

¿Y cuál es la verdadera respuesta a tan grande insensatez? Pues lo de costumbre. Primero, niegan el comentario, y después, anuncian en solemne tono: "Se malinterpretó una frase que el presidente pronunció... reiteramos, insistimos, en el enorme respeto que el presidente de la República tiene por todas las minorías", en palabras del vocero presidencial, Rubén Aguilar. ¿Será por eso que a los habitantes de Oaxaca los tratan como mier__.? ¿Por no ser ... minorías?

Al fin, si Fox y sus oficiales creen en eso de abrirle las puertas a todos los ilegales, ¿por qué cada vez que algún cubano llega a las costas de México, rápidamente se lo regresan a Fidel sin mucha investigación? Dígame, don Vicente, ¿no calificaría esas acciones – de acuerdo con su gobierno – como medidas anti-inmigrantes?

 

El que quiere baile, que pague músico….

Ahora hablaremos de Juanes, que si mal no recordamos, entró partiendo plaza en todos los mercados de habla hispana con la bella construcción literaria, hecha canción, de A Dios le pido. Con esta composición, el colombiano conquistó seguidores en todos los niveles sociales, y A Dios le pido se bailó, se cantó y se disfrutó en cuanto rincón se tocara la música popular contemporánea. Ahora, en su nuevo disco, Juanes incluye un tema de su propio puño y letra titulado La camisa negra, que si resulta comparado con A Dios le pido, un hermoso y fino tema, lo único que trae como deducción es que al cantautor se le acabó la creatividad, consumió algo más que agua cuando la estaba escribiendo o, peor aún, se le fundió un bombillo.

Piénsenlo bien. ¿A quien se le ocurre escribir un tema que diga: "Yo por ti perdí la calma/ Y casi pierdo hasta mi cama, cama, cama, cama baby/ Te digo con disimulo, que tengo la camisa negra y debajo tengo el difunto/ Pa’ enterrártelo cuando quieras, mamita..", cuando la mayoría de sus admiradoras, las que compran sus discos, son adolescentes latinas que seguramente adquirieron sus grabaciones con el dinero que les dieron sus padres, los mismos que, sabiendo del machismo en que vive nuestra gente, nunca permitirán que sus hijas oigan y menos sigan tan infame observación?

Francamente, creo que Juanes, por respeto a lo anteriormente mencionado, debería haber desaparecido del tema ese soez pronóstico que realmente no era necesario, ya que la canción tiene ritmo, es contagiosa y atrapa; y si el músico quería sentirse perverso o malintencionado, debería haber actuado inteligentemente, guardando muy íntimamente a su famoso difunto, ese que tiene debajo de su camisa negra, para enterrárselo a las que les plazca y se dejen, pero en total privacidad y con un adulto condescendiente.

Y para que no crean que soy muy puritana, al mismo tiempo me río de la sanción que le impuso a esa canción la República Dominicana, que vetó el tema por ‘asqueroso’, y cuyo gobierno decidió que nunca será difundido en radio, televisión o establecimiento público. ¡Qué hipócritas! ¿Y por qué antes no le impusieron las mismas sanciones a merengueros que cantaban temas como El salchichón, Morena se lo cortó, se lo cortó o el "clásico" Baile del perrito, que, pensándolo bien, de haber sido bailado por Juanes, nunca lo hubiera llevado a la necesidad de enterrar el difunto?

 

Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos…

La venezolana Alicia Machado, la belleza sin cabeza ni talento que, después de ganarse el título de Miss Universo, no ha podido pegarle a nada -especialmente a la cantada-, andaba hace unos dias por España laborando en La Granja, un reality show para la televisora Antena 3, cuando un camarógrafo la filmó "supuestamente" teniendo relaciones sexuales con otro concursante, un tal Fernando Acaso.

Pues resulta que ahora el video es uno de los más vistos y descargados en la Internet en España y Sudamérica, y muchos en la industria han vaticinado el final de la carrera de Machado (una que yo creo que nunca empezó realmente). Al día siguiente, la sudamericana parece haberse arrepentido ("qué vergüenza, qué pensarán de mí"), aunque ella sabía que las cámaras de televisión los estaban grabando ("mañana estaremos en todos los telediarios") y, aunque aparecen en la cama debajo de unas mantas, se ve claramente lo que estaban haciendo. Por lo pronto, se ha suspendido su anunciada boda de diciembre con Bob Abreu, el pelotero venezolano que juega con los Filis de Filadelfia, a pesar de las disculpas públicas hechas por la mujer.

Teniendo en cuenta que fracasó como cantante, ¿lo haría a propósito? Quizás, como es tan común en el ambiente artístico hispano, quiso copiar a Paris Hilton, la que tampoco actúa, canta o baila, pero a la que el video porno que hizo circular su novio por Internet le vino muy bien.

Por el momento, Alicia es objeto de los más fuertes calificativos en los foros cibernéticos, donde la tildan de "zorra" y de ser "una vergüenza para Venezuela". Veremos pronto cómo reaccionan las empresas comerciales de las cuales era imagen.

 

 

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