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EDITORIAL

Estimados lectores:
Llegamos a julio, el mes donde el Sur de California se viste de gala
y celebra la independencia de Colombia en varios lugares del estado,
particularmente en Los Angeles, en el parque del Queen Mary de Long
Beach y el Hansen Damn Park del Valle de San Fernando.
Este mes, les presentamos en portada al cantante boricua Ray
Sepúlveda por dos razones: la primera es que sigue interpretando sus
canciones con esa voz inigualable que lo hizo famoso, y la segunda
es que estará departiendo con nosotros el próximo mes de agosto. El
Bosquejo se lo dedicamos al colombiano Jorge Celedón, nuevo ídolo
del vallenato, que estará este mes en el Hansen Damn Park. En otra
interesante exclusiva, Sergio Burstein entrevista a Alice Braga, la
talentosa y muy atractiva actriz brasileña.
La Nostalgia de julio realmente surgió luego de leer varios
artículos relacionados a la popularidad de nuestra música en la
ciudad de Nueva York de los 40, donde se dejaba completamente de
lado a Marcelino Guerra, quien en esos tiempos tuvo la orquesta más
popular y solicitada del lugar.
Como siempre, tenemos los comentarios de Arpía (que ahora anda de
mal humor con Willie Chirino por su supuesta arrogancia); las notas
de El Príncipe; las anécdotas de Luis Tamargo y las entrevistas y
apostillas de Sergio, tanto musicales como cinematográficas, además
del Horóscopo de Domingo y las reseñas de Eric, de Pepe y las mías.
Le damos muchas gracias a todos aquellos que nos han felicitado por
la variedad y el contenido de la revista, así como también le damos
las gracias a los que nos han criticado por “escribir cuentos
vulgares o de doble sentido”, como dijo un remitente.
Indiscutiblemente, cada uno de nosotros tiene su propio punto de
vista y quiere que se lo respeten, pero debo aclarar que el doble
sentido es creado por la anticipación, algo que es fácil de resolver
si lo que se lee se asimila completamente y sin previsiones.
Para que entiendan lo que les escribo, ahí les va un ejemplo
perfecto:
Hay quienes dicen que hacerlo parado fortalece la columna; que
hacerlo bocabajo estimula la circulación de la sangre; que hacerlo
boca arriba es mucho más placentero; que hacerlo solo, aunque rico,
es egoísta; que hacerlo en grupo puede resultar muy divertido; que
hacerlo en el baño ayuda a la digestión y que hacerlo en el carro
podría ser muy peligroso.
Otros dicen que hacerlo con frecuencia desarrolla la imaginación;
que hacerlo entre dos enriquece el conocimiento; que hacerlo de
rodillas resulta doloroso; que hacerlo sobre la mesa, sobre el
escritorio, antes de comer, después de cenar, en la cama, el sofá o
en la hamaca, en el jacuzzi, en la piscina o en el jardín, desnudos
o vestidos, acompañados de música o en total silencio, entre sábanas
o hasta en un closet, siempre es un acto de amor, y que para hacerlo
no importa ni la edad, ni la raza, ni el credo, ni el sexo, ni la
posición.
¿De qué hablo?
Pues de la lectura… ¡mal pensados!
¿Moraleja? ¡Leer es un placer! Y eso es, precisamente, lo que les
brindamos en abundancia en las páginas siguientes.
Disfruten de esta edición,
Manny González, Publisher
manny@comoenla.com |