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CUENTO / POEMA

Me siento como un cañón
Ha llegado la vejez
Con la idea de destruirme
Pero yo me he puesto firme, y contra ella lucharé.
El pasado que se fue
Sacó ida sin regreso
Y no conforme con eso
Se llevó mi juventud
Dejándome sin salud
Fea, vieja y con sobrepeso
Pero a pesar de todo eso,
¡Me siento como un cañón!
Pero creo que estoy sana
No soy persona achacosa
Aunque tengo venas varicosas
Y un tobillo se me inflama.
A veces me levanto de la cama
Aunque me duela un riñón,
Tenga fatiga en el corazón,
Y mucho dolor en los huesos
Pero así y todo,
¡Me siento como un cañón!
Todos tienen que adivinar
Aunque piensen lo contrario
Que a veces los ovarios
Me ponen en un dilema.
Y cuando tengo alguna pena
O siento una gran opresión
Que me exprime en un pulmón
Y me llega hasta los sesos,
¡Me siento como un cañón!
Yo soy de buena madera
Y lo voy a demostrar
Aunque luego al caminar
Me moleste la cadera.
Para caminar afuera
Yo necesito un bastón
Evitando un resbalón
O en la calle algún tropiezo
Pero a pesar de todo eso,
¡Me siento como un cañón!
Tengo en un brazo bursitis
Dolor en una costilla
Y me falta una rodilla
Porque padezco de artritis.
En la otra pierna, flebitis
En el cuerpo, comezón
Y se me encoge un tendón
Que el cuello me pone tieso
Pero a pesar de todo eso,
¡Me siento como un cañón!
Si cuenta no quiero darme
De que mi rostro está viejo
Cuando paso por el espejo
Trato de no mirarme
Y aunque trato de engañarme,
Mi cara es un acordeón
Mi cuerpo una armazón
Pero lucho por vivir
Y les quiero repetir
Que ¡Me siento como un cañón!
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