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CINEMA

Por Sergio Burstein
sergio@comoenla.com
Un debut prometedor
Recién estrenada en nuestras salas, Over The Hedge es una nueva
película de animación protagonizada por animales que, a diferencia
de títulos como Madagascar y The Wild, ha sido calurosamente
recibida por la crítica. Se trata además de un punto de partida
realmente auspicioso para la carrera de Avril Lavigne, una exitosa,
joven y atractiva artista canadiense que ha buscado posicionarse en
el universo rockero internacional como una auténtica rebelde, aunque
sus detractores la consideren un producto comercial.
En
la cinta, Avril le presta su voz a Heather, una possum adolescente
que debe aprender a respetar a su padre (quien lleva a su vez la voz
de William Shatner); y lo hizo a través de un proceso que, como le
contó a nuestra revista en un exclusivo hotel angelino, resultó
completamente novedoso para ella. “Esto es lo primero que hago en
términos de actuación, pero Tim Johnson y Karey Kirkpatrick –los
directores de la película– hicieron que todo fuera muy cómodo para
mí, y eso siempre es importante para que uno pueda hacer una buena
labor”, dijo la cantante.
“Se trabajó mucho en el proceso de que las voces de los actores se
adaptaran a los personajes, haciendo hasta siete grabaciones
distintas, porque yo a veces grababa unas líneas y después tenía que
repetirlas de otro modo o cambiarlas”, nos explicó. “No es que la
película ya estuviera lista y que le metiéramos después nuestras
voces; de hecho, yo sólo la vi cuando estuvo completamente
terminada”. Si bien esta actuación le significará a Lavigne una
mayor exposición en términos comerciales, así como en lo que
respecta a la expansión de su audiencia, no resulta aún clara la
reacción que podrán tener sus eternos críticos, para quienes esto
significará quizás un intento más de la “sk8ter girl” para
introducirse de lleno en el mainstream.
“Yo creo que hacer esto es más bien una muestra de que estoy
creciendo y que me interesa hacer otras cosas para expandir mi
carrera”, precisa ella. “Soy quien soy y ya tengo formada una
imagen. No hago nunca las cosas pensando en lo que dicen los demás,
sino en mí misma; me pareció que ésta era una buena oportunidad,
porque desde el comienzo de mi carrera musical he tenido fans muy
jóvenes. De todos modos, esta película no es sólo para niños, porque
también resulta atractiva para los adultos”.
Resulta importante señalar que este año se estrenarán dos películas
más con la participación de Avril, esta vez en carne y hueso: una de
ellas la tendrá en un rol pequeño dentro de The Flock, del director
Wai Keung Lau (creador de la lograda saga policial asiática Infernal
Affairs), y otra será un papel mayor –como una estudiante
ecologista– en Fast Food Nation, una polémica cinta del cineasta
Richard Linklater (School Of Rock, Before Sunset), en la que se
habla críticamente sobre la industria de la “comida chatarra”.
El hecho de que se haya puesto bajo las órdenes de dos realizadores
tan importantes muestra que la joven está siguiendo buenos pasos en
sus primeras incursiones cinematográficas. “Estoy muy entusiasmada
con esto, porque parece que va a ser un comienzo muy bueno, y hasta
el momento ha sido muy divertido”, sigue ella. “Todo esto de la
actuación me vino en medio de mi última gira [musical], que duró
cerca de un año y medio. Estar tanto encima de los escenarios hizo
que me diera cuenta de que quería probar algo distinto”.
Aunque es canadiense, Lavigne vive desde hace algún tiempo en Los
Angeles. “Me resulta mucho más conveniente, porque trabajo siempre
aquí y en Nueva York, haciendo sesiones de fotos, filmando mis
video-clips y, ahora, trabajando en películas”, explica la muchacha,
con una voz cuyo tono dulce y hasta tímido se opone a algunas de sus
vociferaciones como intérprete musical.
Por supuesto, nada de esto significa que la exitosa trayectoria de
Avril como cantante haya culminado. “Ahora mismo estoy trabajando en
el nuevo disco; aunque está avanzando lentamente, tengo ya varias
canciones compuestas”, detalla. “Pero si llega a mis manos un buen
guión, será bienvenido”.
Aunque se animó a darnos estos detalles sobre su carerra musical,
Avril no quiso responder una interrogante nuestra acerca del
comentado suicidio de un joven peruano, quien acabó con su vida
porque no consiguió dinero suficiente para acudir al concierto que
la chica ofreció hace algunas semanas en Argentina.
Alfombra de estrellas latinas
Tuvimos la oportunidad de estar presentes en la ceremonia en vivo de
los Premios Alma 2006, un evento organizado por el Concejo Nacional
de la Raza (NCLR por sus siglas en inglés) que busca exaltar la
presencia latina en el mundo estadounidense del espectáculo, y que
será transmitido en diferido por ABC el 5 de junio. La alfombra
roja, tendida en un pasillo del Auditorio Shrine, fue la excusa
perfecta para poder comunicarse, aunque brevemente, con algunas de
las figuras más destacadas de este universo; y aunque se nos
escaparon los más asediados, como JLo y su inseparable Marc Anthony
(ella siempre despampanante, él siempre esmirriado), así como la muy
atractiva presentadora y co-productora de la ceremonia, Eva Langoria
(que es bastante bajita y delgada, aunque no por ello poco sexy),
“capturamos” por unos minutos a otros personajes de gran relieve.
Supimos
así que Q’orianka Klicher –una actriz de ascendencia peruana que
tiene sólo 16 años, y que se llevó luego el galardón como Mejor
Actriz en una Película de Cine por su papel en The New World, el
valioso drama histórico de Terrence Malick– se comporta ante los
micrófonos con una sencillez y una timidez que no parecen
corresponderle a quien se convertirá probablemente en una gran
intérprete.
“Me interesa participar en proyectos fílmicos importantes, porque
quisiera por ejemplo que no se sigan cometiendo abusos a los
derechos humanos como los que se dan en Perú, mi país de origen”,
comentó ella, mostrando una clara identificación con la nación
andina en la que nació su padre (oriundo de Madre de Dios), a pesar
de que su madre es de origen suizo. “Aunque soy muy joven, he estado
actuando desde hace más de una década; pero siento que lo que me
está pasando ahora es como la historia de la Cenicienta. Todavía no
me lo puedo creer”.
Por su parte, Michael Peña –quien se llevó el premio como Mejor
Actor en una Película de Cine por interpretar a un “cholo” de buen
corazón en Crash, el excelente filme de Paul Haggis que recibió
recientemente el Oscar a Mejor Película– contó que se le verá pronto
como un policía en World Trade Center, la mueva cinta del polémico
Oliver Stone –cuyo estreno está previsto para el 9 de agosto–.
“Es importante para mí encargarme de roles que sean muy distintos
entre sí, porque estoy interesado en que mis actuaciones resulten de
lo más diversas”, aseguró. “Me interesa además construir personajes
que tengan tres dimensiones, que no respondan a estereotipos y se
conviertan en un desafío para el espectador, como fue el caso de
Crash”. Preguntado por sus modelos, Peña mencionó a Edward James
Olmos –quien estaba también presente en el evento–, a Marlon Brando
(“sobre todo cuando actuó en Viva Zapata!”, agregó) y a Woody Allen.
“Creo que Crash tenía personajes con los que podía relacionarse
cualquiera, y la comunidad latina, afortunadamente, se relacionó con
el que interpreté yo”, terminó el actor.
Nuestras preguntas fueron además absueltas por Jay Hernández, joven
protagonista de la terrorífica cinta Hostel, que formará también
parte del elenco de World Trade Center. Aunque se excusó por no dar
sus declaraciones en inglés, Hernández nos comentó que es un
mexicano de tercera generación, y que sigue sintiendo mucho respeto
por los inmigrantes que llegan desde las naciones vecinas a este
país.
“Se les quiere echar la culpa de todo, pero los responsables no son
ellos, sino las compañías que tratan de explotarlos, dándoles
salarios muy malos y privándolos de programas de salud”, dijo.
“Todas las personas que están aquí fueron inmigrantes en algún
momento de sus vidas propias o familiares, a no ser que sean
nativo-americanos”.
Leyendas en DVD
No podemos despedir esta sección sin recordarles a los amantes de la
música tropical que MVD ha puesto a la venta en formato de DVD dos
valiosos títulos del realizador Iván Acosta, que se exhibieron
anteriormente en las salas cinematográficas. Se trata de Cándido:
Hands Of Fire y Cómo se forma una rumba, dos documentales
íntimamente relacionados con el género al que se dedican la mayor
parte de las páginas de esta revista.
El
primero es un retrato entrañable de Cándido Camero, un personaje
conocido por su humildad y nobleza, dos cualidades que se pueden
vislumbrar en las entrevistas incluidas en el mencionado
lanzamiento. Con más de 80 años de edad, Camero sigue siendo un gran
maestro de las congas, una habilidad que se inició en su Cuba natal,
cuando usaba latas de leche para dar rienda suelta a sus furores
percusivos. Trasladado a Nueva York en 1946 (mucho antes de la
Revolución, para variar), el músico se convirtió en uno de los
pilares en la elaboración de ese género tan invalorable que se
conoce como salsa, siendo exaltado por eminencias como Charlie
Parker, Dizzy Gillespie, Machito y Mario Bauzá.
El segundo es una interesante reconstrucción de los orígenes y la
evolución de la música cubana a través de conversaciones y
actuaciones de eminentes representantes artísticos como Chico
O’Farrill, José Fajardo, Juan Pablo Torres, Alfredo Valdes Jr.,
David Oquendo, Elena Burke, Horacio “El Negro” Hernández, Paquito
Hechavarría, Malena Burke, Israel Kantor, Vicente Sánchez, Agüedo
Valdés-Luna y el mismo Cándido Camero. Lo más importante aquí es lo
que se ve y lo que se escucha, expresado a veces con mucho sentido
del humor por sus participantes. Fuera de la calidez y de la
información contenida en las conversaciones, resulta particularmente
notable poder ver las tomas históricas que recogen presentaciones de
Beny Moré y Dámaso Pérez Prado.
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