|
CINEMA

Por Sergio Burstein
Buceando en aguas peligrosas
Tuvimos la oportunidad de entrevistar en exclusiva a Rafael Yglesias,
el guionista de ascendencia cubana que escribió la historia de Dark
Water, la excelente película de Walter Salles (Diarios de
motocicleta, Estación central) que se encuentra ya en cartelera y
que, a pesar de ser un trabajo “de encargo” y de basarse tanto en
una novela como en una película japonesas –esta última dirigida por
Hideo Nakata, creador de la versión original de The Ring–, dos
hechos que aparentemente podrían convertirla en un producto menor,
resulta tener un enorme nivel cinematográfico.
Sus virtudes no se deben únicamente al talento visual del cineasta
brasilero, sino también a la gran adaptación realizada por Yglesias,
quien ya había escrito antes los guiones de cintas tan respetables
como Fearless y From Hell, basadas del mismo modo en libros o
revistas de historietas. “Cuando recibí la propuesta, obtuve a la
vez el guión original de Nakata y la novela de Koji Suzuki, y me di
cuenta de que lo que necesitaba hacer era darles una perspectiva
completamente occidental. Decidí que se desarrollara en la Isla de
Roosevelt [NE: una locación fabulosa que se convierte en un
personaje más de la película] porque soy un neoyorquino, y siempre
quise hacer una película que se desarrollara allí, ya que me parecía
que era un lugar muy raro e impresionante, a pesar de su cercanía
con Manhattan. Además de sus edificios, cuando manejas cerca
mientras llueve o hay niebla, el lugar parece una estación hacia el
Más Allá, una circunstancia que aprovechamos en algunas tomas de la
película”.
Aunque trabajó en From Hell, una cinta con fuertes elementos
escalofriantes, Yglesias asegura que Dark Water fue un reto distinto.
“From Hell se inscribe más dentro del género de terror, mientras que
Dark Water es esencialmente una historia tradicional de fantasmas”,
asegura. “Para mí son dos géneros distintos, porque la segunda se
basa más en el suspenso que en la sangre, más en los aspectos
psicológicos que en la acción. Lo interesante de todo esto es que,
fuera de las cuestiones estrictamente fantásticas de la historia, el
personaje principal, interpretado por Jennifer Connelly [A Beautiful
Mind, Requiem for a Dream], también tiene fantasmas del pasado, que
en su caso se refieren al abandono que sufrió por parte de su madre”.
La película, que muestra de manera particular las desventuras a las
que debe someterse una joven madre soltera, está siendo vista con
generosidad por un público femenino que no suele acudir con tanto
entusiasmo a las proyecciones de filmes de terror. “Es que ahí
también hay una diferencia con las películas modernas de terror, que
llaman principalmente la atención de los adolescentes varones; lo
que hemos hecho se relaciona mucho más con los filmes de fantasmas
de los 50s y 60s, que atraían a una audiencia mayor, como fue el
caso reciente de The Others [de Alejandro Amenábar] ”, asevera el
escritor. “Se puede sentir mucha simpatía por un personaje como el
de esta película, que además de todo tiene que encontrar la manera
de ser una buena madre a pesar de que la suya fue un desastre, lo
que le agrega interés y termina haciendo que el relato resulte muy
trágico, muy conmovedor”.
Aunque el guionista no se puso en contacto con mujeres que
atraviesan situaciones semejantes para elaborar este relato, asegura
que pudo aprovechar ciertos conocimientos del pasado para la
construcción del personaje. “En Fearless, por ejemplo, uno de los
personajes principales, Carla [interpretado por Rosie Pérez], había
perdido a su bebé, y en ese momento hice mucha investigación sobre
casos así, algo que quedó no sólo plasmado en la película, sino en
el libro que escribí antes (y que, de hecho, fue la base del filme)”,
concreta.
En la filmografía de Yglesias parece haber un interés especial en
historias que se relacionen con aspectos de la vida y la muerte, lo
que despierta nuestra pregunta sobre sus afinidades espirituales.
“Mi padre es latino y mi madre judía, por lo que tengo una carga
religiosa muy variada”, asegura. “Pero me parece muy interesante en
términos dramáticos el modo en que las personas se enfrentan al
hecho de que la vida no es eterna, porque eso dice mucho de cómo se
sienten consigo mismas, qué es lo que piensan de su pasado y de su
futuro, sin que eso implique necesariamente que los personajes que
construyo sobre estas bases tengan las mismas ideas o metas que yo.
De todos modos, todas las historias de fantasmas tienen un
transfondo religioso, porque implican que somos inmortales”.
El escritor afirma haberse sentido sorprendido en un primer momento
cuando Salles (conocido por su interés en temáticas sociales) aceptó
encargarse del proyecto. “Pero cuando hablé con él no me pareció tan
raro, porque es un gran seguidor de Roman Polanski [un director con
el que Yglesias trabajó en la película Death and the Maiden]”, sigue
el guionista. “Me contó además que de chico le apasionaban las
películas de fantasmas, y que solía verlas una y otra vez. En mi
caso, me gustan los thrillers, pero como soy un gran admirador del
cine, me encantan muchas cosas que no tienen nada que ver con lo que
escribo. De todos modos, podría decir que me inclino hacia el viejo
estilo de suspenso tipo [Alfred] Hitchcock, porque funciona muy bien
narrativa y visualmente, y te permite desarrollar a personajes que
se encuentran en una situación extrema, bajo muchísima presión”.
Un corte letal
Para todos los despistados, es necesario aclarar que Rosario Tijeras
no es sólo es el título de una canción contenida en el más reciente
disco de Juanes, sino también –y principalmente– el nombre de una
famosa novela de Jorge Franco, en la que se narraba la historia de
una pandillera de clase baja que se veía involucrada con dos jóvenes
de la burguesía.
Pero ahora Rosario Tijeras es también una película que se estrenará
en los primeros días de agosto en Colombia, y que desde ya está
generando muchísima expectativa en el país sudamericano, la misma
que ha venido acompañada de un nivel de polémica que no tiene que
ver con la temática de por sí arriesgada del relato, sino con el
hecho de que el director del trabajo no es colombiano, sino mexicano.
Emilio Maillé, quien reside en Francia y cuenta con varios
documentales taurinos en su carrera, le ha restado importancia a los
dimes y diretes que ha generado su activa participación en el
proyecto.
“Se nos ha atacado por todas partes”, le ha dicho a la prensa. “En
México nos decían que por qué nos llevábamos el dinero de México a
Colombia, para hacer una historia que no es mexicana. Y algunos
colombianos decían: ‘¿por qué vienen unos mexicanos a hacer una
películas sobre nosotros los colombianos?’ Son pequeños ataques,
pero yo digo que en el cine uno puede hacer lo que quiera”.
En todo caso, lo cierto es que la cinta cuenta con un reparto
bastante plural en términos de nacionalidad, ya que si bien dos de
sus protagonistas con colombianos (Manolo Cardona y Flora Martínez,
quien interpreta a la Tijeras), incluye también al español Unax
Ugalde y al mexicano Rodrigo Oviedo. La película aún no ha sido
adquirida por ningún distribuidor en los Estados Unidos, aunque se
sabe que sus productores ya la están proyectando en funciones
privadas para los interesados en este país.
Las bondades de las manualidades
Luego de recibir el Premio Luna de Valencia en el festival Cinema
Jove de España, el director tapatío Gui-llermo del Toro (El espinazo
del diablo, Hellboy) demostró que no sólo es un gran cineasta –capaz
de crear fantasías fílmicas con acertadas punzadas dramáticas–, sino
también que posee un sentido del humor tan provocador como sus
películas. Y decimos esto a raíz de las declaraciones que le hizo a
la prensa de la nación europea en estos días, cuando señaló con
desparpajo: “Nací en un país católico, tenía una abuela católica y
estudié en un colegio católico. Crecí con la idea del bien y del
mal, hasta que descubrí la masturbación y me dije que todo era un
mito, que la vida vale la pena vivirla”.
Demostrando una sensibilidad irreverente que se relaciona mucho con
la del cineasta español Alex de la Iglesia (El día de la Bestia,
Crimen ferpecto -sic-), a quien tuvimos la oportunidad de
entrevistar durante el Festival de Cine del AFI del 2005, Del Toro
refrendó su admiración por el género fantástico (del que se ha
convertido en uno de los más interesantes exponentes) con estas
palabras: “Me gustan las cosas enfermas, sucias y raras. Nadie me va
a quitar el aura de freak. Y desde luego me interesan mucho más los
malos; a Superman no me lo creo. Me gusta pensar que es más
interesante hablar desde un género que normalmente no se toma en
serio, lleno de personajes feos y malos, pero en el que siempre se
puede encontrar algo interesante”.
El realizador se encuentra por el momento asentado en España, donde
filmará su próximo filme, El laberinto del fauno, con la actuación
estelar de Maribel Verdú (la provocativa protagonista de Y tu mamá
también). Según del Toro, esta nueva cinta “es una mezcla de un
cuento de hadas oscuro con la posguerra española. Se trata de una
propuesta difícil, pero yo soy experto en eso. Muchas veces ha
partido de premisas subnormales, como la existencia de unas
cucarachas gigantes en el metro en Mimic, y después yo les busco
forma”.
|