|
BOSQUEJO

JORGE CELEDON
El ídolo de la juventud
Por
Manny González
Hace un siglo que florecía ya en diversos lugares el
canto vallenato. Aunque resulta inútil –o imposible– atribuirle una
sola cuna, uno de los escenarios donde empezó a codearse con la
música que escuchaba y bailaba la burguesía –valses, mazurcas y
canciones napolitanas– fue en las “colitas”, nombre que recibían las
“colas” o finales de fiesta de la clase adinerada: bodas, bautizos,
cumpleaños, festejos religiosos, y durante el sarao, donde mientras
los señores se divertían con la música europea que interpretaba una
precaria orquesta provinciana, los trabajadores pasaban la fiesta en
la cocina a punta de acordeón, guacharaca y caja.
Despachada la orquesta, los de atrás eran invitados a pasar adelante,
y patrones y vaqueros se sentaban a tomar y cantar juntos. “Las
colitas,” afirma Alfonso López Michelsen, ex presidente de Colombia
(de 1974 a 1978) e hijo de Alfonso López Pumarejo, también
presidente colombiano (de 1934 a 1938), “son el ancestro directo del
vallenato moderno”. Indiscutiblemente, sostuvo Ursula Iguarán, el
vallenato surgió de abajo y tardó más de medio siglo en adquirir
rango social. Era una música perniciosa y popular.
Hoy en día, gracias al éxito que le trajo mundialmente al ritmo el
ex artista de telenovelas colombiano vuelto cantante, Carlos Vives,
con su interpretación de La gota fría, tema del genial Emiliano
Zuleta, el vallenato forma parte del panorama hispano, compartiendo
espacio en clubes, cabarets y festivales con las cumbias, las salsas
y los merengues.
Actualmente, el cantante de vallenato más caliente en el ambiente
musical es, sin duda, un joven oriundo de Villanueva, Guajira, cuyo
nombre es Jorge Celedón. Hijo de Adolfo Celedón, un cantante de
música tradicional mexicana, el colombiano Jorge, quien nació el 4
de marzo de 1968, creció escuchando a Alejo Durán, que fue su mayor
influencia.
A temprana edad, Jorge empezó a cantar con El Doble Poder,
agrupación de su tío Daniel, con la que en poco tiempo grabó su
primer disco, El drama provinciano. Jorgito, como muchos lo llaman
cariñosamente, desde sus comienzos fue un joven carismático y
agradable, dotado de una sabiduría innata.
Cuando Rafael Orozco, uno de los estandartes de la orquesta de
vallenatos más popular y solicitada por todo Sudamérica y Estados
Unidos –tanto así que sus últimas 4 producciones tenían varias
versiones diferentes según el país que visitaban, como cuando en
Colombia la canción se refería a La negra, en Venezuela se titulaba
La chama– murió baleado en la puerta de su misma casa, hubo
necesariamente cambios dentro de El Binomio de Oro, y Jorge Celedón
entró a la agrupación al lado de Jean Carlos Centeno para hacer dos
voces.
Con Binomio, Jorge realizó tres producciones discográficas, donde se
destacaron los temas No pude olvidarte, Parrandita parrandón y la
popularísima Olvídala, a dúo con Jean Carlos. Su personalidad y
control escénico en la Feria de la Chihita en Maracaibo, Venezuela,
le ganaron a Jorge el premio “La Orquídea de Plata”, por ser el
artista que más euforia despertó entre el público presente.
Esos éxitos le dieron no sólo nombre, sino también confianza, y
Jorge se retiró del Binomio para lanzarse como solista, firmando con
el sello Sony Music y trayéndose con él al genial acordeonista Jimmy
Zambrano, quien era el tecladista del grupo Los Diablitos y también
productor y arreglista de varios grupos del género.
Su primera producción se tituló Romántico como yo y fue muy exitosa
por los temas No te olvidaré, Tengo corazón (de su autoría) y Mi
última golondrina. Esos triunfos lo convirtieron rápidamente en uno
de los artistas más apreciados tanto por los medios como por el
público en general.
Su segunda grabación, en 2004, se tituló Juepa Je!, e
indiscutiblemente fue una de las mejores grabaciones de vallenato
ese año por su cabal mezcla de ritmos folclóricos colombianos –como
paseos, merengues y puyas– y sones, con la que consiguió posicionar
varios sencillos en emisoras vallenatas y juveniles por todo su
país, gracias a temas como Cuatro rosas, Sin perdón, El invierno
pasado y Me dejó solito, que por semanas ocuparon el puesto número
uno entre los más escuchados dentro del país.
En 2005, Jorgito fue considerado por varios medios de comunicación
como el artista más destacado del año gracias a su carrera
artística, que fortalece día a día, recorriendo varios escenarios
nacionales e internacionales, en los que su música ha traspasado las
fronteras.
Ya convertido en una leyenda urbana y siendo el artista de vallenato
más querido por la juventud, en sus presentaciones en vivo el grito
de ‘¡Ay hombre!’ ha llegado a los más insospechados lugares; y la
prueba fue su más reciente grabación, Grandes éxitos en vivo, en la
que Jorge y Zambrano, los artistas juveniles más importantes dentro
del folclor vallenato, se consolidaron como los intérpretes más
destacados a nivel internacional dentro de su género musical.
Esta fue una producción que rompió esquemas debido a que fue grabada
en vivo en el parque Simón Bolívar, en la ciudad de Bogotá, con la
mejor tecnología y sonido, ante más de 20 mil personas que
apreciaron directamente todo el potencial de Jorge y Jimmy Zambrano.
En ese gran concierto, además de mostrar su talento, los artistas
compartieron escenario con grandes exponentes del género como Daniel
Celedón, el tío de Jorgito, e Ismael Rudas, quienes forman parte de
El Doble Poder. Además, contaron con la presencia de Gonzalo “El
Cocha” Molina y La Sinfónica de Cuerdas y Vientos, bajo la
coordinación de Hans Alexander Rincón.
Este fue un proyecto en el que se consiguió vestir al vallenato de
gala, una propuesta novedosa en la que se mezclaron sonidos nuevos
sin perder la esencia de este género tan característico y tan
colombiano.
En agosto, saldrá a la venta su próximo lanzamiento, en el que
Celedón y el salsero puertorriqueño Víctor Manuelle cantan juntos un
son vallenato titulado No todo puede llamarse amor. Obra de la
autoría de Jorge Celedón, Víctor Manuelle fue el encargado de
finalizar la canción con un espontáneo verso que sorprendió a todos
en el estudio, porque fue el remate perfecto del tema.
Celedón explicó que esa grabación era uno de sus sueños desde hace
tiempo que ahora se convierte en realidad. “Soy un admirador del
talento de Víctor Manuelle, y en los escenarios donde alternábamos,
tanto en Colombia como en el exterior, hablábamos de esta grabación
y la iniciativa fue tomando fuerza hasta que llegó el momento”.
Por su parte, Víctor Manuelle manifestó que “siempre tuve la
intención de cantar un vallenato y hacerlo al lado de uno de sus
mejores ídolos, como lo es Jorge Celedón, a quien respeto porque ha
llevado este folclor a muchas partes del mundo. Además, soy un
fanático del vallenato porque tiene mucho sentimiento y
romanticismo, y en sus canciones encontramos bellas historias de
amor y las costumbres de un hermoso pueblo”.
Jorge Celedón compartirá escenario con el merenguero Elvis Crespo en
el gran concierto denominado L.A. Latin, que se llevará a cabo en el
parque Hansen Damn del Valle de san Fernando el domingo 16 de julio,
a partir de las 2 de la tarde.
|