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BOSQUEJO

LUIS FELIPE GONZALEZ
El rey del porro
Por Alex Levesque
e
Para escribir de Luis Felipe, tenemos primero que hablar de su
padre, don Pascual González, un popular artista y excelente
compositor y trovador que dedicó la mayor parte de su vida a la
música popular. Don Pascual tuvo tres hijos, Nelson, José Alberto y
Luis Felipe, quien cantaba con el cuarteto de su padre, tocaba la
guitarra y componía canciones románticas desde muy temprana edad.
Luis Felipe nació en Caracas, Venezuela, el 31 de diciembre de 1949,
y se inició en el mundo de la música a los cuatro años de edad
tocando el cuatro, acompañado por su hermano Nelson, que tocaba la
guitarra. A los nueve, ya dirigía un conjunto de aguinaldos (música
navideña) y participaba en actos culturales y eventos de
aficionados. A los trece años, formó su primer conjunto bailable, el
Grupo Orquídea, en el que tocaba el arpa, un instrumento que
dominaba con gran precisión y que luego le abriría puertas en muchos
lugares del continente americano. Un año más tarde, debutó
profesionalmente junto a su hermano Nelson, cuando formaron la
agrupación de Nelson y sus Estrellas, que en corto tiempo de
convirtió en una de los favoritas del público en general.
Con Nelson y sus Estrellas, Luis Felipe grabó su primer elepé,
titulado “Cosa buena”. No sólo fue el cantante oficial de la
orquesta, sino que también tocó el contrabajo –instrumento en el que
ha sido abanderado– y se dio a conocer como productor y compositor.
En 1965, Luis Felipe comenzó a participar en programas de televisión
en los que la música oficial era la salsa y la cumbia, ya que en esa
época las orquestas más populares eran las de Orlando Marín, Joe
Cuba, Eddie Palmieri y Tito Rodríguez.
“Nadie hubiera previsto que veinte años más tarde (1986), Nelson y
sus Estrellas estaría alternando con los grupos anteriormente
mencionados en el Festival del Recuerdo en la ciudad de Nueva York”,
dice Luis Felipe.
El año de 1967 fue muy importante en su carrera artística, ya que
recibió su primer disco de oro por Kikiriwí, una charanga cuyo
impacto fue tan grande que le permitió seguir grabando una serie de
éxitos a los que acompañaron trofeos y regalos, como La Estrella de
Oro que le otorgara el famoso locutor Fidias Danilo Escalona, al que
muchos dan crédito por haber bautizado el ritmo “Salsa”, y a quien
Tito Rodríguez honró dedicándole el tema Fidias Danilo, el bigotón.
Comenzando en 1969, Nelson y sus Estrellas iniciaron una serie de
giras internacionales, incluyendo a Cali, Colombia, lugar en el que
compartieron tarima con Richie Ray y Bobby Cruz, además de otras
grandes figuras, haciéndose, de paso, acreedores del máximo galardón
que brinda la feria de esa ciudad. Armados de exitosas composiciones
y arreglos musicales propios, continuaron su recorrido por Ecuador,
Venezuela y otros países de Centro y Sudamérica.
En el año 1972, grabaron Payaso, tema que los consagró como grandes
figuras dentro del ambiente salsero internacional. Ese mismo año,
Payaso fue el tema de la Feria de Cali, y se grabaron 18 versiones
del mismo. La popularidad adquirida por esa composición provocó que
gente inescrupulosa vendiera presentaciones sin autorización, hecho
que les generó problemas en el Ecuador.
Cabe resaltar, recuerda Luis Felipe, que después de resuelto el
problema en Ecuador, cuatro bandas de guerra interpretaron la música
de Nelson y sus estrellas, alternando todas al mismo tiempo.
En 1975, la orquesta interrumpió sus actividades debido a quebrantos
de salud sufridos por Nelson. Luis Felipe, ni corto ni perezoso,
creó una orquesta a la que llamó en Venezuela Don Filemón y su Banda
y en Colombia La Super Banda. Con esta última, viajó por Estados
Unidos, donde nos dice que acumuló una rica experiencia.
De regreso a Venezuela, la agrupación se convirtió en una de las
cinco más importantes del país, y pegó varios temas –La flaquita,
Abusadora, La queridísima, La gitana enamorada y La saporrita– en
las emisoras más importantes. Cuatro años después, recuperado de sus
malestares, Nelson regresó al equipo, y realizaron una gira por el
exterior, en la que grabaron un disco en Los Angeles, California,
ciudad que Luis Felipe hizo su segundo hogar, profundizando sus
conocimientos del arpa y de la música folklórica.
Además, participó en otras importantes actividades, entre ellas, la
grabación de un disco con el tenor Placido Domingo. De esa misma
etapa se desprendieron las composiciones El gran Londres, Sabor de
caña, Tócame un porro y Salsa con caché, que le valieron a Luis
Felipe ser bautizado como “El Rey del Porro”.
En su trayectoria, cabe señalar que Luis Felipe González ha sido
productor, arreglista y director de artistas del nivel de Chico
Salas, Canelita Medina, La Cuadra Latina, El Gordo Manuel, Franklin,
Orlando y su Combo y el grupo folklórico Quetzalcoatl, entre otros.
Hoy, con más de 43 años de trayectoria y 102 grabaciones en su haber
–su más reciente lanzamiento se titula “Un señor clásico” (2004)–,
Luis Felipe puede recordar cuál ha sido el momento más inolvidable
en su carrera. “De los muchos recuerdos que atesoro, sobresale una
presentación en 1999 en el Hotel Paragón de Londres”, comenta. “El
lugar estaba repleto de colombianos y, cuando empecé a cantar, la
gente salió a bailar; pero cuando escuchó lo que estaba cantando,
pararon de bailar y se pusieron a llorar”.
Acerca de los artistas con los que ha compartido la tarima, asegura
que la lista sería muy extensa, “porque prácticamente he estado con
los grandes talentos de Venezuela, Colombia, Puerto Rico, República
Dominicana, Panamá, Perú y Ecuador. Así y todo, uno de los artistas
que más admiré en vida fue el inolvidable Tito Rodríguez”.,
Luis Felipe ya no tiene vínculos con Nelson González y sus Estrellas,
y ahora viaja liderando su propio conjunto, La Orquesta
Internacional, con la que se presentará en el Hollywood Park &
Casino de Inglewood, California, el próximo 17 de marzo. En dicho
evento compartirá el escenario con la popular orquesta colombiana La
Sonora Carruseles.
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