|
BOSQUEJO

ALCI ACOSTA
El ídolo del pueblo
Por Pepe Márquez
En los
últimos años, a través de las voces de cantautores como Shakira,
Juanes, Aterciopelados y Carlos Vives, la
música colombiana ha traspasado la fronteras nacionales para
establecerse en muchos países como un nuevo fenómeno cultural.
Apelando a géneros como vallenato, cumbia, salsa y hasta pop-rock,
los artistas mencionados han revolucionado el mercado discográfico
mundial junto a otros como Bacilos, Cabas y los Tri
O.
Pero antes de ellos, Colombia tuvo a muchos otros
excelentes intérpretes, tanto solistas como grupos y orquestas de
todos los géneros: rockanroleros, salseros, boleristas y baladistas.
Entre los que me vienen a la mente puedo citar a Francisco
“Pacho” Galán, Lucho Bermúdez, Lisandro Meza,
Claudia de Colombia, Diómedes Díaz, Nelson Pinedo,
Tito Cortez, Carlos Julio Ramírez, Matilde Díaz,
Leonor González, Rodolfo Aicardi, Fruko y Sus Tesos,
La Sonora Dinamita, Orquesta Guayacán, Son de Cali,
Grupo Niche y Joe Arroyo.
Pero sin
duda, uno de los cantantes más sobresalientes que el país
sudamericano le ha dado al mundo es Alcibiades Alfonso Acosta,
“Alci”, que nació en Soledad un 5 de noviembre de 1938, y que
hoy en día es uno de los más famosos boleristas en la historia
musical colombiana por su inigualable estilo. Todo el mundo ha
escuchado en su voz esa inolvidable canción de Benito de Jesús
que dice: “Aturdido y abrumado/ por la duda de los celos / se ve
triste en la cantina/ a un bohemio ya sin fe / con los nervios
destrozados/ y llorando sin remedio / como un loco atormentado/ por
la ingrata que se fue / Se ve siempre acompañado/ del mejor de los
amigos / que le acompaña y le dice: ‘ya está bueno de licor / nada
remedias con llanto, nada remedias con vino / al contrario la
recuerda mucho más tu corazón’”.
Y si recuerdan su Copa rota, indudablemente
recordarán muchos de sus otros éxitos:
La cama vacía,
Brindo por ti y por mí,
Para que no me olvides,
Consejo de oro,
Amor perdido,
Tomo y obligo,
Los guaduales,
Hola soledad,
Alma negra,
La cadena se rompió, La cárcel
de Sing-Sing, Tango Negro, Traicionera, El preso número 9 y
Cinco centavitos.
Alci Acosta inició su carrera como cantante y
pianista de varias orquestas de la costa atlántica, hasta que en
1965 pegó, para el sello Tropical de Barranquilla, su primer éxito
como solista, el bolero Odio gitano. Y aunque su voz nunca
fue una de las más melodiosas, indiscutiblemente se convirtió en una
de las más escuchadas, originales y únicas, cosa que le ha permitido
permanecer vigente por más de cuatro décadas.
El “Idolo del Pueblo” -y padre de Checo y
Pachi- es uno de los más reconocidos boleristas de la música
bohemia (o del “despecho sofisticado”, como él denomina a sus
interpretaciones), ya que sus canciones siempre llevan una gota
amarga de amor, de corazones rotos, de besos robados, de traiciones
y de despedida, como lo demuestra El último beso, tema con el
que le dijo adiós a su hija Janeth, que a los 33 años
de edad se despidió de este mundo.
Para Alci, esa es la canción que más le mueve el
alma; y cada vez que la interpreta sentado al piano (“Por qué se
fue y por qué murió / porque el Señor me la quitó / se ha ido al
cielo y para poder ir yo / debo también ser bueno para estar con mi
amor”), mira hacia al cielo recordando su memoria,.
Alci es muy popular en Ecuador, país donde se
presenta frecuentemente en conciertos de lleno total, al igual que
en Venezuela, El Salvador, Costa Rica, Guatemala, México y Panamá.
Hace cinco años se le cumplió un sueño: el de cantar en Europa y
presentar su música en París, Zurich, Berlín, Madrid, Barcelona,
Palma de Mallorca y Murcia. Esas actuaciones fueron catalogadas como
inolvidables, por lo que ahora lo invitan continuamente a regresar.
Si algo separa a Acosta de todos los artistas
colombianos que mencioné anteriormente es que su público es de todas
las edades, y muchos artistas jóvenes lo solicitan para que cante a
dúo con ellos. Alci y Checo, padre e hijo, revivieron un legado
cuando cantaron juntos Traicionera: “Traicionera,
mentirosa / cómo gozas cuando me haces padecer/ Engañosa, retrechera
/ no te vayas ni me pintes tu querer.”
Con una infinidad de trabajos discográficos y con
tantos años de experiencia, Alci aún le tiene pavor al escenario y
tiembla al salir para enfrentarse al público. ¿Cuál es su medicina
para vencer esos nervios que lo afligen? Pues, como buen bohemio,
tomarse en el intermedio de cada canción un sorbo de whisky con
bastante agua.
Cuando practica en casa, recuerda con nostalgia sus
clases de piano y teoría de solfeo en Bellas Artes. Como no tenía
dónde estudiar sus lecciones, trataba de terminar temprano su
trabajo como ayudante en la pequeña zapatería de su papá, para
llegar a la escuela dos horas antes de lo previsto y repasar su
tarea.
La fama nunca lo deslumbró. Al contrario, le enseñó
a trabajar con responsabilidad para poder conservarla. El es un
ejemplo de superación, constancia y disciplina; y aunque en su vida
profesional sólo ha compuesto una canción, Eres mi amor –
dedicada a Ruth, la mujer con quien ha compartido todos sus
momentos y la madre de sus hijos –, el público no sale satisfecho de
sus presentaciones si no canta las composiciones que, aunque
escritas por otros, en muchos casos fueron inmortalizadas por él,
como en el caso del tema de Héctor Flórez Osuna que dice
“Ayer te vi pasar con él del brazo / y sin que lo notaras te seguí
los pasos/ Ayer pude comprobar que tú me fingías / después que me
juraste que no lo querías / Toma este puñal, ábreme las venas /
quiero desangrarme hasta que me muera / No quiero la vida si he de
verte ajena / pues sin tu cariño no vale la pena”. ¿Saben cómo
se llama?
Su estilo, voz y maestría con el piano le han
procurado el éxito y el reconocimiento continental en muchas
canciones como la anterior (Amor gitano), versatilidad que le
ha valido a su orquesta ser nombrada como una de las mejores de
Colombia.
Gracias a su historia y a la acogida que
continuamente le dan sus fanáticos, puedo asegurarles que todavía
habrá Alci Acosta por largo rato.
Alci Acosta
se presentará en el Hollywood Park Casino el próximo 30 de
septiembre de 2005. Para boletos o información, vea la página 4.
.
|