...Su revista de música tropical...  

Home
Ediciones anteriores
Artistas incluidos
Calendario
Salsa clubs
Restaurantes
Nosotros
Elenco de escritores
Enlaces
Subscríbase
Contáctenos

 

 

 

 

 

 

 

 

ARPIA

 

 

El que busca, encuentra
El historiador romano Cayo Cornelio Tácito (55-125) dijo en una ocasión que “quien se enfada por las críticas, reconoce que las tenía merecidas”. Esa filosofía, ahora, casi dos siglos más tarde, se la podemos aplicar a las estaciones de radio y a las distribuidoras multinacionales de discos a las que Eliot Spitzer, fiscal de la ciudad de Nueva York y candidato a gobernador del mismo estado en las próximas elecciones, cogió con las manos en la masa al probar que “persuadían” a los programadores radiales para que les tocaran sus canciones a cambio de pagos y beneficios ilegales.


La nota en la que reportaban el convenio fuera de corte me hizo recordar cuando, hace años, escribí en otra revista sobre el caso 'payolero' entre la entonces independiente Fonovisa y el programador de La “X” en Los Angeles, que para no terminar presos (como le pasó al popular Polito Vega en Nueva York tiempo atrás), tuvieron que pagar una multa de miles de dólares.
Todavía recuerdo que cuando me encontré con una de esas programadoras y le pregunté acerca de la investigación, con una cara muy dura me informó que ella no sabía lo que era la “payola”.
Esta vez, la investigación de Spitzer se concentró en las emisoras de música anglosajona y en la multinacional Sony/BMG, que al concluir la investigación bajaron la cabeza y, avergonzadas, reconocieron su error y aceptaron, pacíficamente, pagar una multa de 10 millones de dólares para terminar el caso, evitando que el escándalo llegue a mayores dimensiones y se destape la caja de Pandora, cosa que afectaría a todos esos personajes que supuestamente tienen trayectorias profesionales inmaculadas.


Durante la rueda de prensa, los dirigentes de dicha multinacional admitieron que sobornaron a los programadores de radio para que tocaran las canciones de sus intérpretes y que, para encubrir el delito, maquillaban el soborno con vacaciones pagadas y lujosos regalos.


Calculo que ahora, los de EMI, Warner y Universal Music deben estar utilizando los servicios sanitarios mucho más a menudo, temerosos de que tengan que hacer lo mismo: pagar millones por la misma trasgresión.


A pesar de que el expediente de investigación por soborno quedaría sellado y archivado con el pago de la multa, las aguas, turbulentas y malolientes, podrían comenzar a embarrar a la industria discográfica de habla hispana en Estados Unidos, y como estas multinacionales tienen filiales en todos los países latinos, no dudo que algún “honorable” fiscal, en busca de nombre y poder político (especialmente en México, donde este relajo comenzó hace más de 40 años), le pise la cola a muchos de los culpables.


Claro que eso me lleva a otro punto: si casi todo lo que oímos en la radio o vemos en la tele es material preconcebido gracias al soborno, ¿para que dar premios Billboard que celebran a los más tocados o realizar El Premio de la Gente, donde la “gente”, año tras año, vota por los mismos artistas por la simple razón de que en las estaciones de radio el elenco de artistas es muy, pero muy limitado?


Creo que es hora de que yo renueve los Premios Anuales Arpía, donde en vez de escoger a “los mejores”, ustedes, mis ilustres e inteligentes lectores, nominarán a los peores, que posiblemente sean los mismos, si consideramos que después de escuchar una estación local de reggaetón continuamente por seis horas, con la necesaria ayuda de un frasco entero de aspirinas, encontré que tocaron cinco veces a Don Omar y a Daddy Yankee, cinco a Ivy Queen y cuatro a Vico C.

La zorra nunca se mira la cola
Y para que vean cómo trabaja el favoritismo dentro del ambiente discográfico de México, Sexy, el tema de la bella pero pésima cantante Aracely Arámbula, es más tocado en la radio que El cable, el disco de Lucero (que con o sin guardaespaldas pistoleros sí puede y sabe cantar), aunque ambas pertenecen a la misma casa disquera. ¿La razón? Aracely es la última compañera que Luis Miguel tiene arrendada.


Es obvio que, a pesar de las notorias limitaciones que muestra como intérprete comercial, mientras siga de “novia de turno” de El Sol tendrá cierta popularidad. Pero también es verdad que el género musical en el que ha incursionado, el grupero, es seguido por la noble clase trabajadora, que por su pocos ingresos depende de festivales, bailes y palenques gratuitos para divertirse, lo que la obligará a cantar en vivo, algo que al igual que J-Lo le dará graves problemas, aunque tal vez, como otra bella mexicana que también se hace pasar por cantante, recurrirá generosamente el playback.


Por otro lado, desde que sale con Luismi, Arámbula ha cambiado notablemente, y no para bien. Para algunos medios, “se le han subido los humos a la cabeza”, porque se ha vuelto “prepotente, arrogante y con grandes ínfulas”.


O sea que, por ser la amante actual del codiciado cantante, Aracely Arámbula exige trato de reina, según la revista Fama, como lo señala un artículo en el que Elizabeth Hernández escribe que “es problemática, inaccesible y ya nadie la aguanta”, mientras que José Vera agrega en AOL Latino que la prensa la ha perdido: “Gracias a su romance con Luis Miguel, nada queda de aquella joven sencilla y accesible, de su espontánea sonrisa y de su buen humor; ahora apenas contesta las preguntas, sonríe y manda besos fingidísimos”.


“Al público sólo le interesa oírme cantar”, suele decir una actriz que desde hace cuatro años no graba una telenovela y que está esperando a ver si se vende su nuevo álbum de música grupera. Esta es una declaración que sólo se podría creer si su disquera le prohibiera que tocara y escuchara su propio disco.

Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto
Y siguiendo con mi pareja favorita, Jennifer y Marc López, a principios de octubre de 2005, la actriz se trasladó a la ciudad de Nogales, México, para filmar las escenas de una película basada en los asesinatos de cientos de mujeres en Ciudad Juárez, en la frontera de México y Estados Unidos.


En la cinta, titulada Bordertown y co-escrita y dirigida por Gregory Nava, López encarna a una reportera de Chicago que es enviada a México para investigar los asesinatos, la mayoría de los cuales aún quedan sin resolver. La producción del filme, que también incluye a Antonio Banderas, comenzó en julio en Nuevo México.


Aparte de eso, la actriz también se ha convertido en el objetivo número uno de las organizaciones que se oponen hasta en forma violenta al uso de los abrigos de pieles de animales, algo que de paso ha enfrentado a J-Lo con otra boricua, la actriz Roselyn Sánchez, quien por su amor y defensa de los animales ha posado desnuda en un anuncio para la organización PETA, en el que pregona: “prefiero estar desnuda que vestirme con pieles”.


A López, por su parte, le encanta lucir su colección de atuendos de pieles, y generalmente acude a las galas y estrenos de sus películas vestida con una de esas prendas, como hizo en el año 2002, cuando asistió al estreno en Nueva York de Maid In Manhattan con un abrigo de visón valorado en más de 10,000 dólares, lo que creó cierto renacimiento en el uso de estos adornos.
Ante esas protestas, J-Lo se muestra impasible, y aunque la mala publicidad podría afectar su imagen, todo parece indicar que las seguirá usando.


El último incidente que tuvo por su uso de ajuares fue protagonizado por la activista británica Heather Mills, esposa del Beatle Paul McCartney, quien llevó a cabo una ruidosa protesta en Nueva York, frente a una tienda de modas en la que López estaba presente. En la confrontación con la policía, a Mills se le desprendió su pierna artificial.


La misma Mills, quien asegura que su esposo está muy orgulloso de sus actos, ha amenazado a López con estar presente en los actos públicos donde aparezca para echárselos a perder con sus protestas.

 

 

 

 

 

       
Home ] Ediciones anteriores ] Artistas incluidos ] Calendario ] Salsa clubs ] Restaurantes ] Nosotros ] Elenco de escritores ] [ Enlaces ] Subscríbase ] Contáctenos ]

¿Cómo? en L.A.

2107 D West Commonwealth Ave # 353, Alhambra, CA 91803

Phone: 213-509-2158  Fax: 626-282-9047

E-Mail: info@comoenla.com