|
ANECDOTAS

TÓPICOS DEL
TRÓPICO ANECDÓTICO
Por
Luis Tamargo
En cierta
ocasión, cuando le presentarion al otrora Ministro de Cultura
Armando Hart (conocido por su aliento etílico), el prominente
tumbador cubano Federico Arístides Soto Alejo, más conocido
internacionalmente cono Tata Güines, lo saludó de la siguiente
manera: “¿Qué-tar-har?”... La reacción de Tata cuando le presentaron
a Abel Prieto, el sucesor de Hart, fue más complicada. “Ese nombre
suyo le he escuchado muchas veces”, afirmó el autor de Perico, no
llores más. “¿Por qué me dice eso, Tata?”, preguntó el ministro de
marras, y la respuesta de Tata Güines dejó a todos con la boca
abierta: “Porque cada vez que camino por las calles de La Habana
vieja, me encuentro en cada esquina con un guardia que me pregunta:
A-vel-prieto, ¿dónde esta tu carné?”
En otra ocasión, cuando Tata alternaba en un festival internacional
con el fabuloso pianista Rubén “El Mulo” González, el fundador de
Los Tatagüinitos se acercó al famoso 'headliner' del Buena Vista
Social Club y le preguntó: “Maestro, ¿no se acuerda de mí?” El Mulo
replicó socarronamente: “¿Cómo no? ¡Tú eres Pello El Afrokán!”… Para
entender mejor esta anécdota, hay que tomar en cuenta que el
presunto inventor del mozambique ya se encontraba, en aquellos
tiempos, en el “barrio de los acosta'os”.
En abril de 1997, el cronista Jesse “Chuy” Varela señaló en las
páginas de Latin Beat Magazine que el trompetista chicano Luis Gasca,
conocido por su famoso solo en el hit titulado Suavecito, fue
“asesinado en Hawai”. La información suministrada por Chuy fue
repetida posteriormente por Nat Chediak en su Diccionario de Jazz
Latino (Fundación Autor, 1998). Lo más lindo de este caso es que
Gasca, hoy por hoy, está vivito y coleando, y nunca cantó El
manicero en ningún archipiélago del Océano Pacífico.
Guillermo Alvares Guedes, el máximo experto en el uso y la
pronunciación de la palabra “coño”, paseaba por las calles de la
Sagüesera (La Pequeña Habana de Miami) cuando se le acercó un
carnicero del barrio y le preguntó: “Oye, Alvarez Guedes, ¿por qué
no me regalas tu nuevo disco de chistes?”. El exiliado comediante se
vio obligado a responder: “¿Y por qué tu no me regalas un bistec?”.
|